La Mejor Democracia Que Puede Comprar El Dinero

Greg Palast

Vender en subasta la presidencia de los EEUU hubiera sido màs eficiente. Si a pesar de haber perdido el voto popular, George W Bush, gana la Casa Blanca, habrà navegado sobre una ola demoledora de $447 millones de dòlares, que vienen segùn mis propios càlculos- de las sofocantes fortunas de dinero que el mundo de las corporaciones invierte para financiar las campañas polìticas. “W” gastà un buen veinticinco por ciento màs de lo que ofreciò Al Gore.

Si un muchacho adolescente exhibiera una riqueza repentina y misteriosa, es seguro que despertar`ìa la curiosidad de sus padres. Sin embargo, los periodistas estadounidenses jamàs le han preguntado a “W” o “Dabya” como se pronuncia es letra en inglés- “Dònde exactamente conseguiste ese botàn, hijo?”

El pequeño George nunca hubiera podido amasar ese dineral si su apellido fuera Jones o Smith. La clave del imperio monetario de “Dabya” es el tra-bajo que realizà papacito Bush, que, después de dejar la Casa Blanca, logró doblar varias veces la fortuna de la familia.

…papito Bush tiene muchos… amigos que llenaron la alcancìa de campaña de su hijito, a cambio de favores muy lucrativos. En 1998, Bush levantà una tormenta en Argentina cuando presioné a su aliado polìtico, Carlos Menem para que concediera una licencia de juego a la empresa Mirage Casino.

Bush dijo que no tenìa ningún interòs personal en el negocio. Eso es verdad. Pero a Bush hijo no le fue mal. Luego del favor, Mirage Casino depositò 449 mil dòlares en el tesoro de guerra del partido Republicano.

El ex presidente vencedor de la “Tormenta del Desierto”, le escribiì tambiàn al ministro del petròleo de Kuwait para favorecer a la Chevron Oil Corporation. Bush dice con honestidad que “no tiene intereses en la operaciòn Chevron”.

Pero después de un uso tan altruista de su influencia, Chevron regalà 657 mil dòlares a los cofres del partido Republicano. Según el “Centro de Polìticas Responsables”, la mayor parte de ese dineral vino bajo la forma de “soft money”, que es la forma aceitosa que adquiere el dinero de las corporaciones para engrasar las leyes de los EEUU. Aunque la ley sorprendentemente- prohìbe cualquier donaciòn en las elecciones presidenciales.

Pero no todo el trabajo del viejo Bush fue benévolo. Un súlo discurso a la junta de directores de Global Crossing, una flamante empresa de telecomunicaciones, le ganì 13 millones en acciones. La empresa impulsà la carrera del joven “Dabya”, con otro millòn.

La familia de Bush cree firmemente que las personas que han sido sentenciadas por infracciones a la ley no deberìan tener derecho a voto en las elecciones presidenciales. Sin embargo, no tienen ninguna objeciòn cuando un ex delincuente pone a un expresidente en su planilla de asalariados. En 1996, papito Bush pronuncià una serie de conferencias (cobra 100 mil dòlares por discurso) auspiciadas por organizaciones dirigidas por el Reverendo Sun Myung Moon, lòder de una secta y defraudador de impuestos, que fue hospedado por el sistema federal de prisiones de los EEUU.

Hay muchas mas historias de la cadena de favores de la familia Bush, de sus amigos y de su dinero de campaña. Ninguna de ellas cuenta hechos ilegales – lo que es muy inquietante. Pero no quisiera aparecer como un malagradecido. Después de todo, los Bush han ayudado a hacer de EEUU la mejor democracia que el dinero puede comprar.

NEGRAS LISTAS NEGRAS EN FLORIDA

En Florida, Al Gore podrìa haber paseado hacia la victoria si ese estado no hubiera expulsado a 12 mil ciudadanos de las listas de electores. Hace cinco meses, una ley les quit?? el derecho a voto a las personas sentenciadas por infracciones a la ley.

Sin embargo, la mayorìa eran súlo culpables de ser estadounidenses de ascendencia africana. Si bien, ocho mil de los borrados hicieron todo el tramite legal para volver a las listas de votantes, el resto – que eran suficientes para una victoria de Gore – no lo hicieron.

Un funcionario de la Corte Electoral (que no pertenece al partido Demòcrata) me dijo que el gobierno condujo una silenciosa revisiòn de las listas de excluidos y – Oh, sorpresa!- encontrá una proporciòn mucho mayor de estadounidenses de origen africano de lo que se podìa esperar, aun tomando en cuenta el grave abismo que hay en las tasas de criminalidad entre blancos y negros.

La fuente de esta venenosa lista negra fue Database Technologies, una divisiòn de la empresa Choice Point que fue contratada por Jeb Bush, herma-no de W Bush y gobernador del Estado de Florida. Choice Point hizo una donaciòn de una cantidad de seis cifras en “soft money” al partido Republicano…

Translation by Luis Bredlow

Gregory Palast escribe cada dos semanas para el Observer, un periodico del Domingos en London,The Observer (Guardian Media Group), abajo el titulo, “Inside Corporate America”, adonde esta columna aparecio para la primera vez. Si quisiera hacer comentario, o si quisiera otra copias, por favor escribeme: www.gregopalast.com
A su servicio.