Como Andrés Manuel López Obrador,
el "Bernie de México" Ganó la Presidencia

Greg Palast | In English

Estoy escribiendo minutos después de la victoria del Bernie Sanders de México, Andrés Manuel López Obrador. Todos lo llaman, “AMLO”.  Esta es en realidad la reelección de AMLO: Él ganó la presidencia por primera vez en el 2006. Pero en aquel tiempo la ladróna, intrigante, manchada con sangre pandilla criminal que gobierna México ( y estoy siendo cortés) declaró al oponente disoluto de AMLO como el ganador.

Esta es la pesadilla de Trump.

Andres Manuel Lopez Obrador

En el 2006, en vez de conceder al robo del voto, lamerce las heridas y avanzar con una gira para promocionar un libro, AMLO llevo a sus pardidarios a la calle, armo un alboroto, bloqueo la plaza central de la capital por meses, celebro su inauguración con el pueblo, y juró que nunca iba conceder.

Y esta noche, doce años después, AMLO ha ganado una victoria aplastante y demaciada grande e imposible de robar en la elección presidencial de México.

Mientras los Buenos y Grandes le dijeron que sería el final de él si continuaba protestando contra las elecciones robadas, él hizo que contar cada voto fuera prioridad y el primero de sus cinco puntos de su plataforma de campaña. Él entiende que incluso aquellos con estómagos vacíos también tienen hambre por la democracia.

Y aquí hay una lección. ¿Estás escuchando, Al Gore? ¿El Sr. Kerry y la Sra. Clinton?

¿Bernie o Hugo?

Él supervisor electoral del estado de Jalisco posa para mí con un gesto que no puedo traducir

Y AMLO le dio a la gente algo por que votar. El resto de su plataforma incluyó la expansión de la educación universitaria gratuita, subir el salario mínimo, luchar contra la desigualdad de ingresos y crear un programa masivo de trabajos para mejorar la infraestructura.

Si todo esto suena como Bernie Sanders, no es un accidente. AMLO, como Bernie, dijo que está tomando su programa del gran héroe Méxicano, Franklin Delano Roosevelt.

Sin embargo, los medios de comunicación Méxicana retumbo con profecías apopléjicas de que AMLO sería el Segundo Advenimiento de Hugo Chávez, con nacionalizaciones masivas a seguir. (La histeria fue repetida en el New York Times, no por casualidad, el dueño es el hombre más rico de México.)

Puedo decirte, AMLO es mucho más como Bernie Sanders que Hugo Chávez, y los he conocido a los tres. (Esto no es nada contra Chavez, que correctamente movio la riqueza petrolera de la nación desde los mimados hacia a los empobrecidos.)

Ambos AMLO y Sanders fueron alcaldes que manejaban sus ciudades como lo llamaría “Pothole Populists” (Populistas que arreglan baches). Es el socialismo de hacer el trabajo con énfasis en lo social no el –ismo.

AMLO demostró que podía controlar la corrupción, mantener una estricta retención de los presupuestos mientras aumentaba las pensiones y proporcionaba becas educativas. El Alcalde AMLO, no como cierto Sr. Trump, completó importantes proyectos de infraestructura de la ciudad, todos con los ahorros de la reducción de residuos y la corrupción.

Pero no como Bernie, que hizo sus buenas obras en las calles de Burlington, Vermont, AMLO hizó nada menos que un milagro en Ciudad de México, que es más grande que Nueva York y diez veces más ingobernable.

(Y como Bernie, AMLO es un chico de clase trabajadora que trabajó en las trincheras de movimientos sociales: Sanders fue un organizador de SNCC en Chicago, y  López Obrador pasó seis años viviendo e compartiendo las vidas y luchando por las familias Mayas más pobres.)

Pero se la están robando ahora mismo

Póster de campaña, 2018 Elección Méxicana

No nos dejemos llevar por nuestra euforia democratica. Esta elección está siendo robada mientras escribo.

No es la presidencia. La ventaja de AMLO de 52% a 25% de su competidor más cercano es demasiada grande para robar. Pero todos los escaños del Congreso Méxicano están en juego, y los del Poder, el risible llamado Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido de Acción Nacional (PAN) de la derecha están luchando por sus vidas, y en ocasiones luchan con balas.

Hasta ahora, 132 funcionarios y candidatos han sido asesinados en este ciclo electoral. Hablé con la activista de derechos electorales (y estrella de cine) Yareli Arizmendi en Ciudad de México, quien me dijo que los políticos de la vieja guardia estaban atados con bandas de narcotraficantes.

Para ser justo, debo señalar que muchas víctimas no eran solo aliados de AMLO, sino también PRI, Partido Verde e independientes que desafiaron el control de sus ciudades y estados por parte de narcotraficantes.

En realidad, la campaña de AMLO progresó en el 2014, cuando el público se enteró de la desaparición de 43 estudiantes (y tres periodistas de investigación). La evidencia ahora indica que fueron destrozados en pedazos y disueltos en ácido por la pandilla de Guerreros Unidos, por órdenes de un político conectado a los partidos gobernantes.

Arizmendi me informó que quemaron papeletas de votación en distritos controlados por pandillas y gobernantes. Ella me envió un video de una mujer premarcando un montón de papeletas.

Yo vi este juego en el 2006, cuando The Guardian y Democracy Now me enviaron a investigar la impactante pérdida de AMLO por solo de medio punto porcentual del voto.

En la noche de las elecciones, AMLO estaba muy adelantado cuando se detuvo el conteo oficial, y luego se reanudó con una reversión masiva en el recuento final. Nuestros investigadores descubrieron un masivo depósito de votos falsos en las urnas, la eliminación de las urnas y la intimidación de los votantes a punta de pistola. Jugaron con listas electorales aparentemente orquestadas por la Administración de Bush que, según encontré, habían utilizado la misma compañía “ChoicePoint” que ayudó a Katherine Harris a manipular las elecciones del 2000 en la Florida para robar la lista completa de votantes de México. (Mire este informe de Democracy Now!, “Florida con salsa”, se trata de la ciudad de México).

 

Esta vez, el PRI titular contrató a Cambridge Analytica. A estos manipuladores de Trump en los medios sociales y ladrones de datos se les pagaron $7.2 millones por su promesa -no puedo invertarlo- de repetir una versión Méxicana de su “Hillary Corrupta” campaña para difamar a AMLO.

Fue una venta difícil, especialmente cuando agarraron a la esposa del actual presidente, el hombre del PRI Enrique Peña Nieto, tomando un condominio de $7 millones de un contratista del gobierno.

Mientras escribo, parece que AMLO ha aplastado al segundo candidato más alto por un voto de dos a uno y barrió la Cámara de Diputados. Sin embargo, su coalición de partidos está, por el momento, mostrando pobremente en la carrera del Senado, muy por debajo de los datos electorales previos a las elecciones.

AMLO: Arresten a Trump

Los Méxicanos ya han tenido suficiente con los Trump-ito estafadores que han ocupado la presidencia Méxicana, generalmente por robo, durante décadas.

El presidente Peña Nieto avergonzó a su nación con su invitación a Trump durante la campaña presidencial de los Estados Unidos, aumentando la candidatura de Trump. Y no ha tenido mucho que decir sobre el enjaulamiento de niños en la frontera.

Aunque los niños prisioneros de Trump y sus familiares detenidos en la frontera no son ciudadanos Méxicanos (la mayoría provienen de América Central), AMLO ha pedido el arresto de Trump por los secuestros que están violando la ley internacional.

Esa es solo una indicación de que la victoria de AMLO es una pesadilla para Trump. AMLO ha demostrado que no tiene miedo a los idiotas privilegiados, aunque intenten lucir feroces manchándose o teñiendosen de color naranja.

NAFTA

Extrañamente, López Obrador también ha sido llamado “El Trump de México”, simplemente porque ambos hablan de la desesperación de las clases trabajadoras de su nación. Y ambos tienen pocas buenas palabras para NAFTA.

Pero la actuación de Trump, el multimillonario convertido en clase guerrero, siempre fue falsa. AMLO es verdadero, él no finge.

El secretario de Comercio, Wilbur Ross, ha exigido que México eleve los salarios de todos los trabajadores de los autos para que Estados Unidos pueda competir mejor dentro de NAFTA.

AMLO está respondiendo al engaño de Trump: dijo, “sí”, lo que puede sorprender al Secretario Ross … Ross es dueño de ocho de esas fábricas de automóviles.

Esperanza y Peligro

El lema de la coalición de AMLO es, Juntos Haremos Historia. Pero la historia tiene una forma de desangrarse en México.

En marzo de 1994, Luis Donaldo Colosio estaba a punto de ganar la presidencia de México. Pero su gira política hacia la izquierda enfureció a sus jefes del PRI. En una manifestación pública donde supuestamente tenía protección del gobierno, un asesino, y posiblemente dos, le metieron dos balazos en la cabeza.

Espero que la historia de AMLO tenga un final más feliz.

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Greg Palast ha escrito cuatro bestsellers del New York Times, incluyendo Armed Madhouse, Billionaires & Ballot Bandits, y The Best Democracy Money Can Buy, ahora una importante película de no ficción, disponible en Amazon, ¡y los miembros Prime pueden transmitirla de forma GRATUITA!

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